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Delito de impago de pensiones

Delito de impago de pensiones

Impago de pensiones

El delito de impago de pensiones

Sí, por si te lo estabas preguntando, existe el delito de impago de pensiones. Y además es un delito por el que se puede imponer una pena de prisión.

¿Dónde se regula?

El delito de impago de pensiones aparece regulado en el artículo 227 del Código Penal, y más concretamente en su apartado 1, que dice así:

«El que dejare de pagar durante dos meses consecutivos o cuatro meses no consecutivos cualquier tipo de prestación económica en favor de su cónyuge o sus hijos, establecida en convenio judicialmente aprobado o resolución judicial en los supuestos de separación legal, divorcio, declaración de nulidad del matrimonio, proceso de filiación, o proceso de alimentos a favor de sus hijos, será castigado con la pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a 24 meses.»

¿Cuándo es delito el impago de pensiones?

Con la simple lectura del artículo 227 del Código Penal nos podemos hacer una idea de cuando es delito el no pagar la pensión (de alimentos, compensatoria…) En resumen, para que el impago de pensiones sea delito, se requiere lo siguiente:

  1. Que se haya iniciado un procedimiento de familia (de separación legal, divorcio, filiación…)
  2. Que la prestación haya sido impuesta en un convenio regulador aprobado por el Juzgado o en una resolución judicial
  3. Que el impago sea de dos cuotas consecutivas o cuatro cuotas no consecutivas

¿Y si soy insolvente? ¿También es delito si no puedo pagar la pensión?

Esta es una cuestión muy interesante y que preocupa a muchas personas que no pueden hacer frente a la pensión.

Pues bien, la respuesta sencilla es NO. Es decir, no hay delito de impago de pensión si no se tiene capacidad económica suficiente.

A este respecto se pronuncia la Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 13/02/2001, que, en líneas generales, dice que el delito solo se comete cuando se puede pagar la pensión y voluntariamente no se hace. 

¿Esto qué quiere decir? Básicamente que el impago de la pensión como consecuencia de una situación de insolvencia económica no puede servir para dictar una Sentencia condenatoria.

¿Y cómo acredito la insolvencia?

Suele ser habitual que el Juzgado de Instrucción lleve a cabo lo que se conoce como «averiguación patrimonial». Esto es básicamente que consultarán en el Punto Neutro Judicial (una herramienta de los Juzgados para conocer inmediatamente determinada información de las personas) y de ahí saldrá información tal como si se ha cobrado alguna prestación, su cuantía, si se ha trabajado, etc.

No obstante, y sin perjuicio de que el Juzgado haya practicado o no dicha averiguación, es el acusado quien debe probar la insolvencia. Esto se puede hacer aportando cualquier documentación económica que pueda probar diferentes circunstancias, como por ejemplo un informe de vida laboral (que puede acreditar la estancia en situación de desempleo durante períodos largos)

¿Puedo alegar la prescripción del derecho a reclamar la pensión?

La respuesta a esta interesante pregunta es SI, se puede alegar la prescripción de la pensión.

Vamos a explicar esto un poco. El Código Civil, en su artículo 1966, dispone que la acción para exigir el pago de las pensiones alimenticias prescriben a los 5 años. Es decir, si en ese plazo de tiempo no se reclama el pago de la pensión, las cuotas cuya antigüedad sea superior a 5 años no pueden ser ya reclamadas.

Esto es algo normal en los procesos de ejecución de títulos judiciales cuando se reclama ante los Juzgados de Familia. Pero ¿y en la jurisdicción penal? ¿Se aplica el Código Civil o la responsabilidad civil por delito?

Ante esta duda, el Tribunal Supremo dispone que las pensiones reclamadas mediante denuncia que deriva en un proceso penal por impago de pensiones son una deuda nacida por una resolución judicial y no nacida por un delito, por lo que se aplica el plazo de prescripción de 5 años del Código Civil  (o el dispuesto por la legislación civil foral, según el territorio)

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Caso de Éxito: Sentencia absolutoria del delito de estafa.

Caso de Éxito: Sentencia absolutoria del delito de estafa.

Caso de éxito. Estafa

Breve introducción del asunto.

En este caso expondré como un cliente fue absuelto del delito de estafa del que había sido acusado cuando en realidad lo único que había era un (posible) incumplimiento contractual.

El cliente fue contratado por la acusación para la realización de unos trabajos que, por diversas complicaciones, no pudieron llevarse a cabo, por lo que la relación comercial se extinguió.

No obstante, el cliente fue denunciado y acusado de llevar a cabo una estafa, por lo que se abrió juicio oral.

Incumplimiento contractual no equivale a estafa

El delito de estafa requiere, entre otras cosas, de los siguientes elementos:

  1. Engaño bastante (artículo 248 del Código Penal). Se entiende como engaño bastante, en pocas palabras, aquel que es suficiente para vencer las barreras que pueda interponer la víctima para evitar el engaño.
  2. Que el engaño sea anterior o concurrente al momento de la relación dentro de la cual se lleva a cabo el delito. En este caso, el engaño debería durante la formalización del contrato.
  3. Que por ese engaño se haga una disposición patrimonial (una entrega de dinero por ejemplo)
  4. Que esa disposición patrimonial produzca un perjuicio a quien hace la entrega o a un tercero

Salta a la vista que el elemento principal de la estafa es el engaño. De hecho, la propia Sentencia dice así:

«[…] el alma de la estafa es el engaño, o sea, cualquier ardid, argucia o treta que utiliza el autor para inducir a error al sujeto pasivo, provocando con ello un conocimiento inexacto o deformado de la realidad operante en la voluntad y en su consentimiento, y le determina a realizar una entrega de cosa, dinero o realización de prestación, que de otra manera no hubiera realizado, en definitiva hacer creer a otro algo que no es verdad.»

Esta explicación nos conduce al hecho de que, en el caso de relaciones contractuales, un incumplimiento contractual no necesariamente supone que haya un engaño, pues un incumplimiento contractual puede ser provocado por muchas otras causas que no tienen nada que ver con la estafa.

La defensa en el juicio

Visto todo lo anterior, la estrategia que seguí par el día del juicio fue la siguiente:

  1. Hacer ver que no había incumplimiento contractual
  2. Alegar que un (supuesto) incumplimiento contractual no equivale a una estafa

Ya en el juicio mostré todas las pruebas de las que disponíamos, y pude demostrar que en ningún momento hubo un incumplimiento contractual, pues cuando se finalizó la relación comercial el plazo de entrega de los trabajos ni siquiera había llegado a su fin, además de que se pudo demostrar también que sí se habían realizado parte de los trabajos encomendados al cliente.

Por todo ello, el Juzgado de lo Penal decidió absolver al cliente del delito de estafa del que venía siendo acusado.

 

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Caso de Éxito: Derecho a la intimidad. Sentencia absolutoria por prueba ilícita.

Caso de Éxito: Derecho a la intimidad. Sentencia absolutoria por prueba ilícita.

Derecho a la intimidad

La importancia de una prueba ilícita (en este caso por vulneración del derecho a la intimidad)

En este post os cuento un caso de éxito en el que el cliente fue absuelto de un delito contra la salud pública porque la principal y única prueba de cargo fue declarada nula por ser una prueba ilícita que vulneró el derecho a la intimidad del cliente.

Una prueba nula puede tener una gran importancia en un procedimiento judicial, ya que hay veces que entre una Sentencia absolutoria y una condenatoria a veces hay una línea muy fina. Este caso que te cuento da muy buena prueba de ello. 

Los hechos

En este caso al cliente (interno en un centro penitenciario en ese momento) se le sometió a un cacheo integral y se le incautaron sustancias prohibidas, por lo que se dio parte al Juzgado de Guardia.

En este caso, la Fiscalía acusó a mi cliente de un delito contra la salud pública y solicitó una condena de 5 años de prisión, así como también solicitó la imposición de una multa cuantiosa.

El cacheo integral fue practicado bajo meras sospechas de poseer elementos prohibidos, siendo éste un hito muy importante para este caso.

Aparte de todo lo anterior, el hecho de que se le encontraran sustancias era la única prueba de cargo contra el cliente, ya que en ningún momento pudo acreditarse el tráfico.

La defensa

Una vez aceptado el encargo comencé a trabajar en el asunto, y lo primero que hice fue examinar detenidamente los autos del procedimiento para identificar posibles vías de defensa.

Examinando la documentación obrante en el caso lo primero que vi fue lo que ya mencioné antes, que la orden de cacheo integral utilizaba como motivación meras sospechas de poseer elementos prohibidos en el centro penitenciario.

Examinada la orden de cacheo, estudié a fondo que requisitos debían concurrir para que se pudiese llevar a cabo un cacheo integral y entonces vi que el cacheo podía haberse practicado irregularmente  por vulnerar el derecho a la intimidad, lo que conllevaría que se tratase de una prueba ilícitamente obtenida y que, por tanto, el cacheo fuese nulo.

Sentencia absolutoria: prueba ilícita por vulneración del derecho a la intimidad

Vamos al grano.

Como ya he dicho antes llegué a la conclusión de que el cacheo era nulo por no haberse practicado debidamente y que por tanto vulneraba el derecho fundamental a la intimidad y dignidad personal del cliente.

Y eso es muy importante, porque si el cacheo integral era declarado nulo la única prueba de cargo dejaba de existir, lo que tendría como consecuencia el hecho de que no existiría prueba alguna que permitiese condenar al cliente.

Así pues, al inicio del juicio expuse como cuestión previa que el cacheo había sido practicado sin que concurriesen todos los requisitos necesarios y que por tanto solicitaba que fuese declarado nulo, a lo que accedió la Audiencia Provincial de Salamanca en su Sentencia.

Conclusión

De este tema (que hasta el momento es uno de mis mayores éxitos como abogado penalista) saqué como conclusión (aunque puede que sea más correcto decir que se confirmó una tesis que ya sostenía) que en el orden penal los detalles pueden ser muy importantes, hasta el punto de que pueden inclinar la balanza hacia un lado o al otro.

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Denuncia falsa y simulación de delito

Denuncia falsa y simulación de delito

Denuncia falsa y simulación de delitos

Concepto de denuncia falsa y simulación de delito

No es raro ver en los medios de comunicación cómo se habla de «denuncias falsas», sea por un tema o por otro. Y tampoco es nada raro confundir la denuncia falsa y la simulación de delito como si fueran el mismo tipo delictivo, pero no lo son.

Vamos a ver en qué consiste cada uno de estos delitos:

Denuncia falsa

La denuncia falsa viene bien definida en el artículo 456.1 del Código Penal, que dice así:

«Los que, con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad, imputaren a alguna persona hechos que, de ser ciertos, constituirían infracción penal, si esta imputación se hiciera ante funcionario judicial o administrativo que tenga el deber de proceder a su averiguación…»

Características del delito

Del concepto que da el Código Penal se extraen las siguientes notas características:

  1. Debe interponerse una denuncia, bien sea ante un Juzgado o ante un agente de la autoridad.
  2. Los hechos que se denuncien deben estar tipificados como delito en el Código Penal
  3. La denuncia debe realizarse contra una persona determinada
  4. Los hechos deben ser falsos, y dicha falsedad debe ser conocida por el denunciante

Penas a imponer

Las condenas que podrán imponerse varía en función del tipo de delito que se impute, y son las siguientes:

  1. Delito grave: prisión de 6 meses a 2 años y multa de 12 a 24 meses
  2. Delito menos grave: multa de 12 a 24 meses
  3. Delito leve: multa de 3 a 6 meses

¿Cuándo se puede acusar por denuncia falsa?

La respuesta a esta interesante pregunta nos la proporcional el apartado 2 del Artículo 456 del Código Penal.

En resumen, sólo podrá procederse contra quien denuncie o acuse falsamente cuando recaiga una sentencia absolutoria o auto (sobreseimiento, archivo…) y ambos sean firmes (que ya no quepa recurso alguno)

Y ese mismo precepto nos dice que si el Juzgado o Tribunal apreciase claros indicios de falsedad, podrá ordenar que se proceda de oficio contra el denunciante, sin perjuicio de que el ofendido por la acusación falsa también denuncie al falso denunciante.

Simulación de delitos

El concepto de simulación de delito lo encontramos en el artículo 457 del Código Penal, que dice así:

«El que, ante alguno de los funcionarios señalados en el artículo anterior (artículo 456 del Código Penal) simulare ser responsable o víctima de una infracción penal o denunciare una inexistente, provocando actuaciones procesales […]»

Características del delito

La simulación de delito reúne las siguientes características:

  1. La simulación debe realizarse ante alguno de los funcionarios indicados en el artículo 456 del Código Penal, bien confesando o simulando ser víctima de un delito que no se ha cometido.
  2. Dicha simulación debe tener como consecuencia la incoación de un proceso judicial. En otras palabras: debe provocar actividad judicial.

¿Cuándo hay actividad judicial?

Esta es una pregunta muy interesante, y también muy importante.

La Jurisprudencia ha intentado dar respuesta a esta pregunta, indicando la Sentencia del Tribunal Supremo de 27/11/2001 que «El concepto de actuación procesal suponer que el órgano judicial que recibe la denuncia, realice algún género de actividad procesal, aunque esta sea mínima. Por tanto, no basta con la mera recepción de la denuncia, si esta no va seguida de alguna actividad judicial»

Por tanto, se entendería que existe actividad procesal con el simple hecho de que el Juzgado reciba la denuncia e incoe Diligencias Previas.

Pena a imponer

La condena que se podrá imponer por la simulación de delitos será la multa de 6 a 12 meses.

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¿Qué diferencia hay entre la estafa y la apropiación indebida?

¿Qué diferencia hay entre la estafa y la apropiación indebida?

Estafa y apropiacion indebida

Introducción

Estafa y apropiación indebida pueden parecer lo mismo, pero la realidad es que se trata de dos tipos delictivos distintos. Vamos a explicar en qué consisten ambos, explicándo las diferencias existentes entre ambos tipos delictivos.

Delito de estafa

El tipo delictivo de la estafa está recogido en el artículo 248.1 del Código Penal, que dice así:

«Cometen estafa los que, con ánimo de lucro, utilizaren engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno.»

Es decir, la estafa se compone de los siguientes elementos:

 

  • Engaño bastante: a este respecto el Tribunal Supremo (Sentencia 1243/2000 de 11 de julio) indica que » el engaño ha de entenderse bastante cuando haya producido sus efectos defraudadores, logrando el engañador, mediante el engaño, engrosar su patrimonio de manera ilícita, o lo que es lo mismo, es difícil considerar que el engaño no es bastante cuando se ha consumado la estafa.» Es decir, el engaño bastante es aquel que es suficiente como para producir el fraude que pretende perpetrar el estafador.
  • Error en otro: ese engaño bastante debe inducir a otra persona (la víctima) a un error, en el sentido de que la víctima llegue a creerse las promesas del estafador.
  • Acto de disposición en perjuicio propio o ajeno: el engaño debe inducir a otro a error, y ese error tiene que tener como consecuencia el hecho de que la persona engañada haga un acto de disposición (una entrega) que la perjudique a ella o a terceras personas.

 

Delito de apropiación indebida

En el caso de la apropiación indebida, se trata de un delito tipificado en el artículo 253.1 del Código Penal, que dice así:

«Serán castigados con las penas del artículo 249 o, en su caso, del artículo 250, salvo que ya estuvieran castigados con una pena más grave en otro precepto de este Código, los que, en perjuicio de otro, se apropiaren para sí o para un tercero, de dinero, efectos, valores o cualquier otra cosa mueble, que hubieran recibido en depósito, comisión, o custodia, o que les hubieran sido confiados en virtud de cualquier otro título que produzca la obligación de entregarlos o devolverlos, o negaren haberlos recibido.»

Por tanto los elementos de este delito son los siguientes:

  • Apropiación para sí o para un tercero de dinero, efectos valores o cualquier otra cosa mueble: esto es bastante claro, la apropiación indebida requiere efectivamente de un acto de apropiación, ya sea para uno mismo o para un tercero.
  • En perjuicio de otro: esa apropiación debe suponer un perjuicio patrimonial a otra persona, que es la que ve afectado su patrimonio como consecuencia de la apropiación indebida.
  • Haber recibido la cosa en virtud de título que obligue a entregarlos o devolverlos sin que se realice dicha entrega o devolución, o negar haberlo recibido: este es uno de los puntos centrales que determina la existencia del delito de apropiación indebida. Para que haya apropiación indebida, la cosa ha de haberse recibido mediante un título que obligue a devolverlo o entregarlo, sin que se produzca la devolución o entrega o directamente se siegue haber recibido dicha cosa.

¿En qué se diferencian la estafa de la apropiación indebida?

Sabiendo ya en que consisten la estafa y la apropiación indebida, se pueden apreciar las siguientes diferencias:

  1. En la estafa hay un engaño bastante que sirve para producir en otra persona un error; mientras que en la apropiación indebida lo que hay es un abuso de confianza que lleva al sujeto activo a apropiarse de algo que ha recibido de forma legítima pero con obligación de devolverlo o entregarlo.
  2. En el delito de estafa hay un acto de disposición, lo que vendría a ser una entrega de patrimonio, derivado del engaño bastante, sin que exista una condición de devolverlo o de entregarlo. En cambio, en el delito de apropiación indebida el sujeto activo recibe la cosa legalmente, pero con obligación de devolverla o entregarla, y llegado el momento no la devuelve o no la entrega o directamente niega haber recibido la cosa.

 

Ejemplos prácticos de estafa y de apropiación indebida

Ejemplo práctico de estafa

David oferta por internet la venta de un perro, anuncio que es visto por Esperanza. Esperanza le pregunta el precio a David y le pregunta si puede mandarle unas fotografías del animal, y David le indica que el precio son 500 €, le manda varias fotografías del animal, y le dice que si finalmente quiere adquirir al animal tendría que pagar primero el precio y que lo recibiría en un plazo no superior a 7 días. A la vista de la confianza que le generaron las fotografías que le envió David, Esperanza acepta y paga los 500 € en la forma que David le indica.

Pero pasados los 7 días, Esperanza nunca recibió al animal.

En este supuesto genérico se aprecian los elementos del delito de estafa:

  1. Con el envío de las fotografías David hizo creer a Esperanza que tenía el perro, siendo éste el engaño bastante.
  2. Ese engaño bastante indujo a Esperanza a un error, pues la hizo creer que David efectivamente tenía el perro y que lo quería vender.
  3. Ese error tuvo como consecuencia que Esperanza hiciera un acto de disposición, que en este caso es el pago de los 500 € que le pidió David como precio.

Ejemplo práctico de apropiación indebida

Daniel busca una cochera en la que dejar su coche (ya que no lo va a usar durante unos meses) y conoce a Elena, que tiene una cochera disponible. Llegan a un acuerdo y David deja su coche en la cochera de Elena. Pasado el tiempo David quiere sacar el vehículo, pero Elena se lo impide, ya que ha cambiado la cerradura de la cochera y se niega a abrirle para que recupere su coche, llegando incluso a afirmar que David nunca le ha entregado el coche para depositarlo en su cochera.

En este supuesto genérico se aprecian los elementos del delito de apropiación indebida:

  1. Elena ha recibido el coche legalmente, en virtud de un contrato de depósito.
  2. Ese mismo contrato de depósito obliga a Elena a devolver el coche a David, que es su propietario.
  3. Elena incumple la obligación de devolver la cosa, e incluso niega haber recibido el coche.

Espero que este post sirva para entender mejor en qué consisten los delitos de estafa y apropiación indebida. Si crees que puedes haber sido víctima de cualquiera de estos dos delitos, no lo dudes y contacta conmigo.

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¿Qué es la legítima defensa?

¿Qué es la legítima defensa?

Legitima defensa

¿Qué es la legítima defensa?

La legítima defensa consiste en una actuación de una persona ante una agresión ilegítima contra ella misma o contra una tercera persona, o contra bienes propios o ajenos. Esa actuación generalmente podría ser tipificada como delito, pero si concurren las circunstancias de la legítima defensa la responsabilidad penal no concurriría o si concurriese sería de forma atenuada.

En relación con lo dicho en el párrafo anterior, la legítima defensa es una circunstancia eximente, que puede ser completa o incompleta.

Para comprender mejor esto último (y en definitiva para comprender mejor el concepto de legítima defensa) vamos a definir los conceptos de eximente completa y eximente incompleta.

¿Qué es una eximente completa?

Una eximente de responsabilidad penal viene a ser una circunstancia que motiva que aunque se haya llevado a cabo un hecho que en condiciones normales sería tipificado como delito el autor del mismo no sea considerado responsable penalmente, por lo que en ningún caso sería condenado.

¿Qué es una eximente incompleta?

Una eximente incompleta es una circunstancia en la que no concurren todos los requisitos de una eximente completa, pero concurren varios requisitos esenciales. En este caso no se elimina la responsabilidad penal, pero sí se atenúa. Es decir, nos encontramos ante una circunstancia atenuante, lo que se traduce en que la condena que se imponga será atenuada.

¿Cuáles son los requisitos de la legítima defensa?

Para que opere la legítima defensa, como una eximente completa, deben concurrir los siguientes requisitos, los cuales están recogidos en el artículo 20.4º del Código Penal:

  1. Que haya una agresión ilegítima.
  2. Necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla.
  3. Falta de provocación suficiente por parte del defensor.

Agresión ilegítima

La agresión ilegítima viene a ser un ataque intencionado sobre una persona o bien (es decir, no se admite una conducta imprudente)

El ataque tiene que ser un ataque inminente, real, directo, injusto, inmotivado e imprevisto. Es decir, tiene que ser un ataque intencionado, sin que pueda concurrir la legítima defensa frente a una conducta imprudente.

Necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla

Esto se traduce en el hecho de que los medios para impedir o repeler la agresión ilegítima deben ser proporcionales a dicha agresión teniendo en cuenta todas las circunstancias que concurran en cada caso concreto.

Falta de provocación suficiente por parte del defensor

Si la persona que se defiende es precisamente quien provoca la situación que le obliga a ejercer la defensa, en este caso no concurriría la legítima defensa como eximente (sin perjuicio de que pueda ser apreciada como una circunstancia atenuante)

Tipos de legítima defensa

Legalmente hablando, como ya he dicho antes, hay dos tipos de legítima defensa: legítima defensa como eximente completa y legítima defensa como eximente incompleta o atenuante.

Para que se entienda mejor cuando opera como eximente completa y como circunstancia atenuante voy a utilizar dos ejemplos prácticos. Se trata de ejemplos muy genéricos que no buscan explicar un caso concreto y específico, sino que lo que se busca con ellos es facilitar el conocimiento de cuando la legítima defensa opera como eximente y cuando como atenuante.

Ejemplo de legítima defensa como eximente completa

Antonio va caminando con su amigo Bernardo, y de repente se les acerca Carlos quien, sin mediar palabra propina varios puñetazos a Antonio. Bernardo, al ver la agresión hacia Antonio, propina un puñetazo a Carlos y de esa manera consigue parar la agresión de Carlos hacia Antonio.

En este caso concurren todos los requisitos de la legítima defensa, por lo que la actuación de Bernardo estaría completamente exenta de responsabilidad penal.

Ejemplo de legítima defensa como eximente incompleta o atenuante

En este caso Antonio se cruza con Carlos y chocan accidentalmente, y Antonio comienza a insultar a Carlos y se encara con él, a lo cual Carlos responde golpeando con un puñetazo a Antonio, quien a su vez responde con otro puñetazo a Carlos para separarse de él.

En esta situación se puede entender que Antonio se estaría defendiendo de una agresión de Carlos, pero dado que fue él quien provocó la discusión no concurren todos los requisitos de la defensa propia como eximente completa, pero podría ser tenida en cuenta como una circunstancia atenuante en un proceso penal.

Ya sabes todo lo que necesitas saber de la legítima defensa.  Si te ha gustado este post, no dudes en compartirlo en tus redes sociales.

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Estafas en Internet: lo que necesitas saber y 3 consejos para evitar caer en ellas

Estafas en Internet: lo que necesitas saber y 3 consejos para evitar caer en ellas

Estafas en Internet

Las estafas en internet: un (grave) problema actual

Las estafas en internet (o estafas online, cibernéticas, telemáticas… como queramos llamarlas) sean del tipo que sean, constituyen actualmente un grave problema del que nadie está libre, y que en muchas ocasiones tienen consecuencias muy graves. Sólo en el terreno económico (y para que podamos hacernos una idea del impacto que tienen) las estafas en internet tienen como consecuencia la pérdida de muchos millones de euros, lo cual puede llevar a que personas o empresas acaben arruinadas.

¿Qué tipos de estafas online existen?

Son muchos los tipos de estafas online que hoy día existen. Estos son algunos de los tipos existentes:

  1. Phising: consiste en el envío de emails o de mensajes suplantando la identidad de servicios o empresas conocidas (como por ejemplo un banco) para que la víctima acceda a una página web que simula ser legítima, para así poder robar datos personales, credenciales.
  2. Compras online: también son muy comunes las estafas en las compras online. En este caso lo que ocurre es que se compran bienes que nunca llegan a su destinatario.
  3. Pharming: es una variante del phising. En este caso en vez de enviarse emails fraudulentos, lo que hacen los atacantes es aprovechar vulnerabilidades de una web legítima, enlazando a la página web fraudulenta.

¿Qué puedo hacer frente a las estafas en internet?

Consejos para evitar (en la medida de lo posible) ser víctima de una estafa en internet

Hay una serie de pautas que debemos seguir para evitar caer en estafas cibernéticas. En un primer lugar debemos asegurarnos de dos cosas:

  1. Comprobar que la página web utiliza el protocolo https:// (y no el protocolo http://) El protocolo https es un protocolo de internet que, en palabras llanas, tiene como función que nuestros datos permanezcan confidenciales mientras navegamos por un sitio web, algo que el protocolo http no hace.
  2. Asegurarse que la web utiliza un certificado SSL. El certificado SSL es un estándar de seguridad que garantiza que los datos que se transfieren desde el navegador hacia el servidor viajan cifrados

En definitiva, tanto el protocolo https como el certificado SSL tienen por función garantizar que nuestra información permanezca segura.

Pero que se cumplan esas dos condiciones no quiere decir que se esté totalmente a salvo de sufrir estafas online, sino que aún se deben tomar otras medidas como las siguientes:

  1. Si te envían un correo diciendo que tienes que acceder a tu cuenta o pidiéndote información confidencial, nunca hagas caso de ese correo, pues muy probablemente se trate de un ataque de phishing. Los ataque de este tipo más comunes son la simulación de correos de una entidad bancaria, que a su vez contienen enlaces a webs falsas. En estos casos, sobre todo cuando se trata de entidades financieras, suele ser recomendable contactar telefónicamente con la empresa cuya identidad puede haber sido suplantada para no correr riesgos.
  2. Si estás en una página web en la que se vende algo (una tablet, una consola de videojuegos…) y el precio te parece demasiado bajo para ser verdad, pues probablemente tengas razón y no sea verdad. Es decir, si el precio es demasiado bajo, desconfía. Este tipo de estafas es muy habitual hoy en día (en la compraventa de productos de electrónica, venta de entradas para conciertos…)
  3. Si un vendedor te parece sospechoso, intenta buscar opiniones sobre él. No siempre son concluyentes y no siempre es posible encontrar opiniones, pero es una buena manera de averiguar si ese vendedor es confiable o no. Si no encuentras opiniones, o la mayoría de opiniones apuntan a una posible estafa, o si incluso lo que encuentras no te convence, mejor ten prudencia y sal de la página.

 Si quieres obtener más consejos, y más detallados, puedes visitar la página web de la OSI.

Consejos sobre qué hacer cuando ya eres víctima de una estafa en internet

Lo primero que tienes que hacer si sospechas que has sido víctima de una estafa online es denunciar la estafa.

También es muy recomendable asesorarse por un abogado penalista. Un abogado penalista te ayudará en el proceso de denuncia de los hechos, y sobre todo te defenderá a lo largo del procedimiento judicial que, en su caso, se abrirá.

Si te encuentras en esta situación, contacta conmigo y yo te ayudaré durante todo el proceso.

 

 

¿Quieres saber más?

Si quieres saber más sobre las estafas en internet, puedes escuchar el Capítulo 144 del podcast Tertulia Jurídica, en el que tuve la posibilidad de participar.

Si me necesitas, solo tienes que enviarme un mensaje

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Conformidad en el proceso penal ¿Qué es? ¿Qué implica?

Conformidad en el proceso penal ¿Qué es? ¿Qué implica?

Conformidad en el proceso penal

¿Qué es la conformidad en el proceso penal?

La conformidad en el proceso penal es un acuerdo en el que todas las partes que intervienen en el proceso penal (defensas y acusaciones) llegan a un acuerdo sobre la condena o condenas que se impondrán en un determinado juicio penal. En otras palabras, la conformidad es sinónimo de acordar la condena.

¿Cómo se llega a una conformidad?

En términos generales, las conformidades constan de dos fases:

  1. La fase de negociación, en la que se discuten los términos de esa posible conformidad.
  2. La fase de plasmación y ratificación de ese acuerdo

Negociación:

Para llegar a una conformidad lo más habitual es que haya una «negociación» entre todas las partes del procedimiento, lo cual incluye a la defensa y a todas las acusaciones que intervengan (Ministerio Fiscal, acusaciones particulares y acusaciones populares si intervienen)

En esa negociación se hablará e intentará llegar a un acuerdo sobre aspectos tales como:

  1. La condena que se impondrá (este aspecto siempre está presente)
  2. La responsabilidad civil, en aquellos casos en los que ésta se de.
  3. La suspensión de la condena, sobre todo en el caso de que la condena a imponer sea la de prisión.

También suele ser habitual que los abogados de la defensa intenten introducir en esa negociación la suspensión de la condena. Dependiendo sobre todo del Ministerio Fiscal en ocasiones la suspensión entra dentro de esa negociación y otras veces no (aunque ello no implica que posteriormente el Ministerio Fiscal acabe pronunciándose favorablemente a la suspensión)

La negociación puede darse en dos momentos:

  1. Antes de la celebración del juicio
  2. El mismo día del juicio, antes de que se de inicio a las sesiones del juicio oral.

Acuerdo y ratificación del mismo:

Una vez que se ha llegado a un acuerdo entre las partes llega el momento de plasmar ese acuerdo por escrito (si se ha llegado al acuerdo días antes de la celebración del juicio) o verbalmente (si se ha llegado a la conformidad el mismo día del juicio) En el caso de que el acuerdo se plasme verbalmente, en el acto del juicio se reproducirán los términos del acuerdo y éste quedará grabado.

Si se llega a un acuerdo escrito, éste debe ser firmado en todo caso por el Ministerio Fiscal, todos los letrados intervinientes y por el propio acusado.

Ya en la vista oral, tanto si el acuerdo es escrito como verbal alcanzado en ese mismo momento, el Juez oirá los términos del acuerdo, y preguntará al acusado si ratifica la conformidad alcanzada.

¿Qué implica llegar a una conformidad?

Llegar a una conformidad implica básicamente dos cosas:

  1. El reconocimiento de los hechos por parte de la persona que sea investigada o acusada en el proceso penal.
  2. La imposición de una condena atenuada, o la sustitución de una condena por otra menos gravosa (en los casos en que ello sea posible)

El llegar a ese acuerdo de conformidad tiene también como consecuencia (salvo que la condena sea suspendida) que la condena acordada tendrá que ser cumplida. El no cumplir con la condena acordada podrá tener como consecuencia la imputación de un posible delito de quebrantamiento de condena, o la imposición de medidas por responsabilidad penal subsidiaria (por no haber pagado una multa, por ejemplo)

¿Quieres saber más?

Si quieres saber más sobre la conformidad en el proceso penal, puedes escuchar el Capítulo 129 del Podcast Tertulia Jurídica (en el que tuve el placer de participar) en el que se profundiza sobre lo qué es la conformidad y que consecuencias tiene.

Si necesitas los servicios de un abogado penalista, no lo dudes y contacta conmigo.

Si te ha gustado este post, compártelo en tus redes sociales para que más gente pueda verlo y, quizás, servirle de ayuda.

 

 

¿Es delito aparcar en una plaza para personas con discapacidad?

¿Es delito aparcar en una plaza para personas con discapacidad?

Plaza para personas con discapacidad

Ante todo, civismo

Lo primero de todo tenemos que tener en cuenta una cosa, que es que una plaza para personas con discapacidad no solamente satisface un derecho, sino que cubre una necesidad, la necesidad de poder moverse lo más fácilmente posible.

Estas plazas únicamente pueden ser utilizadas por personas con discapacidad, sean conductores o pasajeros, que estén en posesión de la correspondiente tarjeta otorgada por el Ayuntamiento que corresponda y que acredita que esa persona necesita de esa plaza para garantizar su derecho a la movilidad.

Pero por desgracia hay una realidad que no se puede obviar, y es el hecho de que hay personas que de forma totalmente voluntaria e irrespetuosa utilizan esas plazas de aparcamiento sin estar autorizados para ello, con el consiguiente perjuicio que ello conlleva para las personas que sí necesitan de esa plaza. Es aquí donde nos encontramos con excusas tales como «si solo va a ser un minuto» «si voy aquí al lado» etc. En fin, excusas para lo inexcusable.

¿Es delito aparcar indebidamente en una plaza para personas con discapacidad?

El mero hecho de aparcar sin tener la tarjeta que lo permite (¿os acordáis de lo que he dicho del famoso «solo va a ser un minuto»…? no es delito, sino que constituye una infracción administrativa que será castigada con la correspondiente multa (y también puede conllevar la retirada del vehículo)

Es decir, el aparcar sin poseer la tarjeta no es delito, porque no está recogido como tal en el Código Penal.

Pero sí nos podemos encontrar ante un delito precisamente en el caso de que se utilice una tarjeta de discapacitado, bien porque la tarjeta sea falsa (falsedad documental) o porque se utilice una tarjeta auténtica por persona que no está legitimada para ello (artículo 400 bis del Código Penal) estando estos delitos penados con las penas de prisión de seis meses a tres años y multa de seis a doce meses.

¿Quieres saber un poco más?

Si quieres saber un poco más sobre este tema, puedes escuchar el capítulo de Tertulia Jurídica dedicado al uso indebido de las plazas para personas con discapacidad (y en el que tuve el gusto de poder participar). Pincha aquí para acceder al capítulo o simplemente pulsa el botón de reproducir en el reproductor que aparecerá al final de esta entrada.

Y recuerda, una plaza para personas con discapacidad es sólo para personas con discapacidad.

Olvídate de las excusas que he expuesto antes y que son muy comunes, las plazas para personas con discapacidad tienen un objetivo, el de facilitar la movilidad de personas con discapacidad.

Retirar una denuncia ¿Es verdad que se puede hacer?

Retirar una denuncia ¿Es verdad que se puede hacer?

¿Se puede retirar una denuncia?

Una breve introducción ¿qué es una denuncia?

Una denuncia básicamente es el hecho de poner en conocimiento de las autoridades unos hechos que podrían ser constitutivos de delito para que sean investigados.

 

¿Quién puede ponerla? ¿Dónde se interpone?

Puede ser interpuesta por cualquier persona que tenga conocimiento de hechos que puedan ser constitutivos de delito.

En cuanto a dónde ha de interponerse, ello se podrá hacer bien ante la autoridad policial correspondiente (Policía o Guardia Civil) o bien directamente ante el Juzgado.

¿Se puede retirar una denuncia?

Vamos a empezar haciendo una aclaración que hay que tener en cuenta. Aunque en este post se hable de «retirar la denuncia» por ser un término que se ha venido utilizando mucho en los últimos tiempos, en realidad esa posibilidad no existe ni mucho menos en nuestro sistema penal.

Una denuncia, en cuanto es interpuesta ante la autoridad competente, y si se estima que los hechos realmente pueden ser constitutivos de delito, conllevará que se lleve a cabo la investigación correspondiente.

Lo que se viene conociendo como «retirar la denuncia» en realidad es el hecho de apartarse o desistir de la acusación. Es decir, una vez abierto el procedimiento judicial la parte denunciante no formula acusación alguna contra las personas que, en su caso, estén siendo investigadas.

¿Si «retiro la denuncia» se termina el proceso judicial?

El hecho de que se desista de la acusación no tiene como consecuencia directa el que se finalice automáticamente el procedimiento judicial. Esto es así porque el procedimiento judicial sólo finalizaría sin llegar a juicio si ninguna de las acusaciones formulase acusación. En caso contrario el procedimiento judicial seguirá su curso.

¿Tendrá alguna consecuencia para mí el desistir de la acusación?

No necesariamente. El hecho de que el denunciante desista de la acusación (o que directamente no acuse ante el Juzgado) no tiene más consecuencia que el de no constar como acusación en el procedimiento judicial que se haya abierto.

¿Puedo volver a denunciar los mismos hechos?

No, ni muchos menos puede volver a denunciarse por los mismos hechos, bien sea porque ya haya recaído una Sentencia condenatoria o porque el proceso judicial haya terminado definitivamente sin condena.

Este es el principio jurídico que se viene conociendo como «Non bis in idem»  (traducido como «no dos veces por lo mismo») impide que unos hechos que ya han sido objeto de un proceso penal ya finalizado definitivamente pueda volver a abrirse otro procedimiento.

Tengo que presentar una denuncia ¿necesitaré un abogado?

Para presentar una denuncia no es obligatorio contar con la asistencia de un abogado. No obstante, sí que es recomendable contar con asistencia letrada.

Si tienes que poner una denuncia, no dudes en contactar conmigo para contar con la asistencia jurídica necesaria y así acompañarte a lo largo de todo el procedimiento.